jueves, 17 de septiembre de 2026

Hombre muerto a manos del Dicrim es velado con armas sobre su ataúd

Hombre muerto a manos del Dicrim es velado con armas sobre su ataúd


El velatorio de Willi David Gómez Batista, alias "Willi Piñe", de 26 años, muerto durante una intervención del Dicrim en Palmarito, tomó un giro llamativo al ser colocado su cuerpo en el ataúd con varias armas de fuego encima, pese a que su madre sostiene que el joven estaba desarmado cuando fue alcanzado por los disparos de los agentes.

Una fuente vinculada a la Fiscalía informó que las autoridades mantienen bajo seguimiento a dos personas que presuntamente acompañaban a Gómez Batista al momento del incidente y que, según la versión investigada, también habrían disparado contra los agentes actuantes.

La Policía Nacional sostiene que "Willi Piñe" cayó abatido luego de supuestamente enfrentar a tiros a miembros del DICRIM durante una intervención realizada el miércoles en los Callejones de Palmarito. Según el informe policial, en el lugar fue ocupada una pistola Smith & Wesson calibre 9 milímetros, además de 13 gramos de presuntas sustancias narcóticas, dos balanzas y dinero en efectivo.

La madre del fallecido, Yaneiry Batista, rechazó esa versión y afirmó que su hijo se encontraba sentado junto a otras dos personas cuando llegó la patrulla. Aseguró que estaba desarmado y denunció que presuntamente recibió unos 14 disparos por la espalda.

Tensión en Barahona

La tensión se extendió al sector durante la noche del miércoles, cuando residentes reportaron varias detonaciones de armas de fuego en las proximidades de la vivienda donde era velado el joven.

La situación también impactó la docencia este jueves. Las escuelas San Francisco de Sales, Jaime Mota y el Instituto Artístico Salesiano Maestro Ramón Oviedo suspendieron las clases de manera preventiva, mientras que la Escuela Primaria Santo Domingo Savio impartió docencia parcialmente.

Economista advierte subsidio a combustibles es insostenible



El subsidio que actualmente mantiene el Gobierno dominicano para contener el precio de los combustibles es insostenible para las finanzas públicas si se mantiene en los niveles actuales, advirtió el economista Henri Hebrard, quien llamó a revisar la política de precios ante el incremento internacional del petróleo.

Durante una entrevista en Despierta con CDN, Hebrard explicó que el subsidio semanal a los combustibles ha llegado a alrededor de RD$1,600 millones, monto que, de mantenerse durante las 52 semanas del año, representaría más de RD$80,000 millones anuales.

A su juicio, esa cifra representa una presión fiscal que el Estado no puede sostener indefinidamente, especialmente cuando también debe asumir otros compromisos relacionados con el sector eléctrico y el servicio de la deuda pública.

El economista señaló que el país enfrenta actualmente un fuerte incremento de los precios internacionales de los combustibles, con el petróleo por encima de los US$100 por barril durante varios días consecutivos, mientras también se ha ampliado el diferencial entre el precio del crudo y el de los combustibles terminados.

Hebrard explicó que el impacto sobre República Dominicana es particularmente relevante debido a su dependencia de las importaciones de combustibles.

El país consume alrededor de 78 millones de barriles al año, pero solo refina aproximadamente 9 millones, por lo que una parte significativa de las necesidades energéticas depende de productos importados.

El costo de mantener congelados los precios

Hebrard explicó que mantener artificialmente estable el precio de los combustibles implica trasladar al presupuesto público el incremento que no paga directamente el consumidor.

Indicó que, por cada dólar de aumento en la cotización internacional del combustible, el precio al consumidor dominicano puede aumentar entre RD$0.60 y RD$2.00 por galón, dependiendo del producto y de las condiciones del mercado.

Como ejemplo, señaló que, sin subsidio, esta semana la gasolina premium debería registrar un aumento de aproximadamente RD$117 por galón, mientras que la regular tendría un incremento cercano a RD$109, de acuerdo con sus cálculos.

También explicó que evitar un aumento de apenas RD$2 por galón puede representar para el Estado un costo adicional que podría alcanzar unos RD$1,000 millones anuales.

Advierte sobre impacto combinado de combustibles y electricidad

El economista advirtió que la presión fiscal no proviene exclusivamente del subsidio a los combustibles.

La combinación de este gasto con el costo de las transferencias destinadas al sector eléctrico podría representar un impacto superior a RD$200,000 millones en las cuentas públicas si no se modifican algunas de las políticas actuales.

Hebrard recordó que el presupuesto inicial de 2026 contemplaba unos RD$12,000 millones para subsidiar combustibles, pero que el monto podría superar los RD$50,000 millones al finalizar el año si los precios internacionales permanecen elevados y el Gobierno continúa evitando trasladar los aumentos al consumidor.

Alza de tasas de la Fed también genera presión

Hebrard también analizó el impacto de la reciente decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos sobre las tasas de interés.

Explicó que el escenario internacional combina presiones inflacionarias derivadas del encarecimiento de la energía con tasas de interés más elevadas.

Sin embargo, consideró que cuando el aumento de la inflación responde principalmente a un choque externo de precios, incrementar las tasas de interés no necesariamente constituye la herramienta más efectiva para combatirlo.

“Cuando la inflación sube por un shock de precios que viene de fuera, la subida de tasas no es la medida más efectiva”, sostuvo.

El precio de la gasolina terminada es la referencia

El economista advirtió además que analizar únicamente la evolución del precio del petróleo puede generar expectativas equivocadas sobre el comportamiento de los combustibles en República Dominicana.

Explicó que el precio que realmente debe observarse para determinar el costo local es el de la gasolina terminada, debido a que el país importa una cantidad significativa de estos productos.

Según Hebrard, el precio promedio del petróleo ha aumentado más de US$9 respecto a comienzos de año, lo que se refleja progresivamente en los costos de importación.

Presupuesto 2027 enfrentará un escenario complejo

De cara a la elaboración del Presupuesto General del Estado de 2027, Hebrard consideró que el Gobierno enfrentará uno de los ejercicios fiscales más complejos de las últimas décadas.

El economista sugirió convocar a especialistas de distintas corrientes y sectores para analizar alternativas frente al escenario internacional y las presiones sobre las cuentas públicas.

Recordó además que República Dominicana deberá afrontar a comienzos del próximo año el vencimiento de bonos por aproximadamente US$1,700 millones.

Ante ese compromiso, planteó que podría ser conveniente evaluar las condiciones actuales de los mercados para determinar si resulta oportuno realizar una emisión que permita reducir presiones financieras futuras.

Tipo de cambio y entrada de divisas dan cierto alivio

Hebrard señaló que el tipo de cambio constituye uno de los elementos que actualmente ofrecen cierto alivio a las cuentas públicas.

Explicó que el presupuesto había contemplado un promedio de RD$65.50 por dólar, mientras que la tasa de cambio efectiva se ha situado alrededor de RD$60 en promedio.

A esto se suma el comportamiento favorable de los flujos de divisas provenientes de remesas, turismo, exportaciones e inversión extranjera, que han alcanzado niveles elevados y ayudan a compensar parte de las presiones externas.

Llama a revisar las proyecciones para 2027

Hebrard anticipó que el proyecto de presupuesto para 2027 será presentado el 1 de octubre y consideró necesario revisar las proyecciones de petróleo, tipo de cambio y demás variables utilizadas para construir las estimaciones fiscales.

El economista sostuvo que el actual escenario internacional exige responsabilidad de las autoridades, el sector privado, la sociedad civil y los actores políticos para explicar los posibles ajustes y evitar que el debate económico se convierta únicamente en una discusión política.

A su juicio, la magnitud del choque externo obliga a evaluar la sostenibilidad de los subsidios y el resto de las políticas fiscales antes de que la presión sobre las finanzas públicas continúe aumentando.

De Dajabón a Chile: las fronteras se endurecen ante las nuevas amenazas

De Dajabón a Chile: las fronteras se endurecen ante las nuevas amenazas


Las fronteras han dejado de ser para muchos países simples puntos de control migratorio. El avance del crimen organizado, narcotráfico, tráfico de armas y personas y otras amenazas a la seguridad nacional lleva a gobiernos de América Latina y Europa a cerrar pasos, levantar barreras físicas, desplegar militares e incorporar drones, cámaras y sistemas biométricos.

República Dominicana figura entre los países latinoamericanos que han profundizado esa estrategia, condicionada por la prolongada crisis de Haití. Pero no está sola. Perú, Chile, Ecuador, Panamá, Finlandia, Polonia, Letonia, Lituania y Estonia han endurecido sus fronteras bajo circunstancias y modalidades diferentes.

No todos han dispuesto cierres totales a extranjeros. Algunos clausuraron determinados pasos, restringieron el ingreso irregular o reforzaron las condiciones de entrada. El elemento común es que la frontera adquiere una dimensión creciente de seguridad nacional.

La experiencia dominicana

República Dominicana comparte con Haití una frontera terrestre de unos 390 kilómetros y tiene al otro lado un Estado afectado por una profunda crisis institucional y de seguridad, con amplios territorios bajo influencia de grupos armados.

El Gobierno de Luis Abinader ha respondido con una estrategia que combina presencia militar, controles migratorios y la construcción de una verja perimetral inteligente iniciada en 2021.

La infraestructura incluye vigilancia electrónica, puestos militares y mecanismos biométricos. Las autoridades sostienen que ha reducido el tránsito irregular y delitos como contrabando, narcotráfico y robo de ganado.

En enero de 2026, el Ministerio de Defensa informó que en las áreas intervenidas las actividades ilícitas habían disminuido aproximadamente un 85 %.

El control se extiende al interior del territorio y a los puntos de entrada. Entre enero y agosto de 2026, República Dominicana deportó 265,412 extranjeros en condición irregular, prácticamente todos hacia Haití. En julio, además, Migración negó la entrada por puertos y aeropuertos a 116 extranjeros, incluidos 28 considerados riesgos para la seguridad nacional.

Perú refuerza controles

Perú también ha colocado la relación entre migración y seguridad entre sus prioridades.

Las autoridades reforzaron la presencia policial y militar, aumentaron los patrullajes e instalaron cámaras en zonas fronterizas. A comienzos de 2026, la Cancillería advirtió que no permitiría el ingreso de migrantes irregulares y señaló que coordinaba acciones con Chile.

En mayo entró en funcionamiento un nuevo puesto de verificación migratoria en Cancas, a casi 100 kilómetros de la frontera con Ecuador, destinado a ampliar la fiscalización de extranjeros.

Más de 2,800 personas habían sido expulsadas del país durante los primeros meses del año.

La dimensión regional quedó evidenciada el 8 de septiembre, cuando Perú reunió a responsables migratorios de Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador para intercambiar experiencias sobre expulsiones, fiscalización e intercambio de información.

Chile mira hacia Dajabón

El caso chileno establece la conexión más directa con República Dominicana.

Antes de asumir la Presidencia, José Antonio Kast viajó en enero de 2026 al país y recorrió junto a Abinader la frontera de Dajabón. Allí examinó la verja, los sistemas electrónicos, el control biométrico y el dispositivo de seguridad.

"Aquí han sido exitosos en el control fronterizo y nosotros queremos lograr lo mismo", declaró Kast, quien manifestó su intención de aprovechar experiencias dominicanas que pudieran adaptarse a la realidad chilena.

Tras asumir el poder presentó el Plan Escudo Fronterizo, que contempla zanjas, muros, rejas de hasta cinco metros, alambradas, drones, sensores y mayor presencia militar en los límites con Perú y Bolivia.

Para julio, Chile contabilizaba 1,174 extranjeros que habían abandonado el territorio mediante expulsiones durante 2026.

La visita de Kast convirtió a República Dominicana en referencia directa para un gobernante latinoamericano que posteriormente puso en marcha su propia estrategia de endurecimiento fronterizo.

Ecuador y Panamá

Ecuador ha utilizado el cierre de determinados pasos como instrumento de seguridad en medio de su lucha contra organizaciones criminales.

El Gobierno de Daniel Noboa restringió cruces con Perú y Colombia y concentró el movimiento de personas y mercancías en puntos específicos. Uno de los pasos entre Loja y Perú permaneció cerrado unos seis meses antes de su reapertura en julio. Las autoridades relacionaron la medida con la necesidad de contener el tráfico de armas y fortalecer el control estatal.

Panamá presenta una situación diferente. Desde 2024 comenzó a cerrar rutas utilizadas por migrantes en el Darién y desarrolló, con apoyo estadounidense, un programa de repatriaciones y deportaciones.

La Organización Internacional para las Migraciones reportó que los movimientos irregulares por el Darién durante el primer semestre de 2026 disminuyeron 97 % respecto al mismo período de 2024.

Europa blinda sus límites

En Europa, Finlandia mantiene cerrados hasta nuevo aviso los pasos terrestres con Rusia. Helsinki argumenta que enfrenta el riesgo de una "migración instrumentalizada" y considera la situación una amenaza para la seguridad nacional y el orden público.

Polonia, por su parte, restringe desde marzo de 2025 la posibilidad de presentar solicitudes de protección internacional en su frontera con Bielorrusia y mantiene barreras físicas y electrónicas. Entre enero y mayo de 2026 registró 215 intentos de cruce irregular, un 98 % menos que durante igual período del año anterior.

Letonia también ha reforzado su frontera con Bielorrusia. Para mediados de julio había impedido más de 8,000 intentos de entrada irregular durante 2026.

Lituania mantiene dispositivos tecnológicos y operaciones conjuntas de seguridad en esa misma frontera. En 2025 sus agentes bloquearon 1,652 intentos de entrada irregular y, desde el inicio de la crisis migratoria procedente de Bielorrusia, acumulaba más de 25,000.

Estonia optó por cerrar durante las noches dos cruces por carretera con Rusia para concentrar recursos de vigilancia después de incidentes atribuidos por su Gobierno a Moscú.

Diez países, amenazas diferentes

El mapa permite identificar al menos diez países con cierres, restricciones o un endurecimiento significativo de sus fronteras: República Dominicana, Perú, Chile, Ecuador, Panamá, Finlandia, Polonia, Letonia, Lituania y Estonia.

Las razones varían. República Dominicana enfrenta las consecuencias de la crisis haitiana; Chile y Perú combinan preocupaciones migratorias y de crimen transnacional; Ecuador combate organizaciones criminales; Panamá controla el corredor del Darién, mientras los países del este europeo temen que los movimientos migratorios sean utilizados como mecanismo de presión geopolítica.

El modelo dominicano gana atención

Kast constituye hasta ahora el ejemplo más concreto del interés político regional por la estrategia dominicana. Llegó a Dajabón como presidente electo, estudió sus mecanismos y posteriormente adoptó en Chile una política propia con componentes similares.

En agosto, el presidente hondureño Nasry Asfura también recorrió junto a Abinader la verja domínico-haitiana y conoció las capacidades militares y tecnológicas desplegadas. Tras la visita calificó a República Dominicana como ejemplo para Centroamérica y el Caribe en seguridad fronteriza.

Las experiencias no son idénticas ni automáticamente transferibles. Las condiciones entre República Dominicana y Haití son distintas de las existentes entre Chile y Perú o Finlandia y Rusia.

Sin embargo, las políticas aplicadas muestran una tendencia compartida: la frontera se convierte cada vez más en la primera línea de las estrategias de seguridad nacional, y la experiencia desarrollada por República Dominicana ya forma parte de esa discusión regional.