No ladra porque sea silencioso, sino porque su laringe tiene una estructura distinta que le impide producir el ladrido típico.
En su lugar emite un sonido ondulante y melódico conocido como barroo, parecido a un canto o yodel humano.
Originario de África central, este perro acompañó durante siglos a comunidades cazadoras, moviéndose en selvas densas donde la independencia era más valiosa que la obediencia.
Esa herencia sigue intacta hoy. El Basenji no obedece por inercia: evalúa, decide y actúa. No es falta de inteligencia, es pensamiento autónomo.
Su cuerpo es compacto y atlético, con orejas pequeñas erguidas, arrugas marcadas en la frente cuando está alerta y una cola firmemente enroscada sobre la espalda. El pelaje es corto, brillante y casi sin olor.
Se limpia a sí mismo con una meticulosidad casi felina y detesta el agua y la lluvia.
A diferencia de la mayoría de los perros, las hembras entran en celo solo una vez al año, un rasgo más cercano a cánidos primitivos.
También poseen un fuerte instinto de caza y una asombrosa habilidad para escapar: saltan, excavan y resuelven cierres con facilidad
El Basenji no es un perro “difícil”. Es un perro antiguo, moldeado para pensar solo. Entenderlo implica aceptar que no todos los perros evolucionaron para complacer a los humanos.
No ladra porque sea silencioso, sino porque su laringe tiene una estructura distinta que le impide producir el ladrido típico.
En su lugar emite un sonido ondulante y melódico conocido como barroo, parecido a un canto o yodel humano.
Originario de África central, este perro acompañó durante siglos a comunidades cazadoras, moviéndose en selvas densas donde la independencia era más valiosa que la obediencia.
Esa herencia sigue intacta hoy. El Basenji no obedece por inercia: evalúa, decide y actúa. No es falta de inteligencia, es pensamiento autónomo.
Su cuerpo es compacto y atlético, con orejas pequeñas erguidas, arrugas marcadas en la frente cuando está alerta y una cola firmemente enroscada sobre la espalda. El pelaje es corto, brillante y casi sin olor.
Se limpia a sí mismo con una meticulosidad casi felina y detesta el agua y la lluvia.
A diferencia de la mayoría de los perros, las hembras entran en celo solo una vez al año, un rasgo más cercano a cánidos primitivos.
También poseen un fuerte instinto de caza y una asombrosa habilidad para escapar: saltan, excavan y resuelven cierres con facilidad
El Basenji no es un perro “difícil”. Es un perro antiguo, moldeado para pensar solo. Entenderlo implica aceptar que no todos los perros evolucionaron para complacer a los humanos.

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