A casi tres meses de un hecho nefasto en el que Marleny y Aneudy Aquino Castillo, hermanos de 13 y 18 años, perdieron la vida tras un voraz incendio que los sorprendió mientras dormían, la negligencia institucional y la ausencia de las autoridades (especialmente de la Fiscalía de Baní) dejan desamparada a una familia de escasos recursos ante lo que aparenta ser un acto criminal que se provocó deliberadamente.
La familia Aquino Castillo ha luchado con la indiferencia y la negligencia del procurador fiscal titular de la provincia Peravia (Baní), Ángel Darío Tejeda Faba. También del fiscal asignado al caso, Gabriel Américo Suero Moquete, en su busca de justicia.
La familia Aquino Castillo responsabiliza del lamentable hecho al comerciante banilejo y propietario de la vivienda de la cual eran inquilinos, el señor Radhamés Mejía. Debido a una serie de desacuerdos que a la postre terminarían siendo una de las causas principales de esta tragedia.
Una emergencia familiar la llevó a no estar presente al momento de producirse el siniestro. Tras recibir la noticia, se apresuró a regresar lo más pronto posible, preocupada por el bienestar de sus dos vástagos, quienes prometieron esperarla. No obstante, al llegar no encontró más que todo reducido a cenizas y un panorama desolador de lo que en un momento había llamado su hogar.

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