La alta carga impositiva que tienen que pagar las empresas (sobre todo cuando son micro, pequeñas o medianas) sigue siendo un reto permanente para los dueños de negocios, en un contexto de regulaciones cambiantes que incide directamente sobre sus operaciones.
Este es uno de los costos más apremiantes para los negocios, sobre todo en sus primeros años de vida, cuando aún dependen de financiamiento y tasas bancarias asequibles para poder crecer, aseguran desde la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo (CCPSD), un gremio que brinda acompañamiento y capacitación permanente para apoyar al desarrollo del ecosistema empresarial en el país.
"El tema de la carga tributaria siempre sale como uno de los factores principales que afecta la competitividad", observó su vicepresidente ejecutivo, Fantino Polanco.
Las reformas aprobadas recientemente desde el Congreso Nacional (como la realizada al Código Penal o a la Ley de Residuos Sólidos), y las que aún se discuten (vinculadas al Código de Trabajo o a la Ley de Seguridad Social) también preocupan a los dueños de negocios, puntualizó el ejecutivo.
Si bien estos cambios buscan actualizar las normas vigentes, fortalecer su cumplimiento y asegurar su sostenibilidad, se trata de políticas públicas que ocurren en paralelo con los avances tecnológicos con los que también deben de estar los empresarios al día para poder echar hacia adelante sus proyectos.
"Sin lugar a dudas impacta en la vida empresarial porque son nuevos requerimientos, nuevos requisitos, nuevos estándares que hay que cumplir; todos se van aprobando al mismo tiempo y conlleva un desafío para los empresarios", manifestó.
Transferencias electrónicas
El aumento (de un 0.15 % a un 0.20 %) del impuesto a las transferencias electrónicas fue uno de los que más generó reacciones entre emprendedores, prestadores de servicios y ciudadanos en general del plan anticrisis, aprobado por el Gobierno en junio de este año para incrementar las recaudaciones fiscales.
Comercios que siguen sin tomar tarjetas como alternativa al efectivo se apoyan en ellas para el cobro de bienes y servicios, por lo que esta alza presiona aún más los costos que deben acarrear para poder operar.
Sin embargo, Lucile Houellemont descartó que las transacciones electrónicas (cada vez más en ascenso) se frenen por este incremento.
"El impuesto a la transferencia es una forma fácil de pagar impuestos; entiendo que sería muy difícil pagar una transacción grande por fuera del sistema (...), pero en un mundo cada vez más digital, no creo que desaparezcan por un impuesto, por la facilidad de hacer negocios a través de estas transacciones", explicó la presidenta de la Cámara de Comercio.
Tanto Houellemont como Polanco coincidieron en que iniciativas como la agilización del sistema de pagos instantáneos en la que trabaja el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) para que entre en vigor durante el primer semestre del 2027, acelerará la inclusión financiera.
"Eso va a ser un motivo, un incentivo de que la gente, si tiene que dar el salto hacia la bancarización, lo haga porque encuentre soluciones, uso, utilidad y beneficios", enfatizó Polanco.
Dinamismo
Pese a estos desafíos, el ecosistema empresarial dominicano se mantiene pujante, en crecimiento y cada vez más moderno: solo en el primer semestre de este año se crearon 17,982 nuevas empresas y se realizaron 104,000 transacciones de registro mercantil son en ese período, con el 42 % de estos procesos realizados a través de las plataformas digitales.
"Eso nos refleja que hay un importante dinamismo económico, que hay una confianza en el mercado, que hay ganas de ser empresa y de hacer actividades empresariales", destacó Polanco.

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