La economía dominicana llega al sexto año del Gobierno del presidente Luis Abinader con señales de recuperación, pero también con desafíos importantes en materia de electricidad, salarios, productividad, deuda y costo de vida, según el análisis realizado por los economistas Jaime Aristy Escuder, Alejandro Grisanti e Ysrael Abreu en el primer programa del nuestro seriado especial “Balance: 16 miradas para el 16”.
El espacio fue concebido para evaluar, de cara al 16 de agosto, el comportamiento del país durante los seis años de gestión gubernamental, combinando el análisis de los principales indicadores macroeconómicos con su impacto sobre el bolsillo de los ciudadanos.
Aristy explicó que la economía dominicana muestra una aceleración durante 2026, aunque destacó que buena parte de ese comportamiento está relacionado con el sector construcción.
El economista recordó que entre 2012 y 2019 la economía registró un crecimiento promedio cercano al 5.5 %, mientras que entre 2020 y 2025 el promedio descendió a aproximadamente 3.2 %.
Según indicó, la agilización de los permisos para nuevos proyectos permitió incrementar alrededor de 80 % la cantidad de autorizaciones durante los primeros seis meses y elevar significativamente la inversión vinculada a esos proyectos.
Aristy estimó que alrededor de RD$330,000 millones estarían asociados a las nuevas inversiones derivadas de esos permisos.
Advirtió, sin embargo, que sectores importantes para la generación de empleos, como el comercio y la manufactura, todavía presentan un desempeño más moderado.
El crecimiento todavía no llega igual al bolsillo

Abreu señaló que el crecimiento debe traducirse principalmente en empleo formal y mejores salarios, y advirtió que la informalidad laboral continúa limitando la capacidad de distribución de la riqueza.
También sostuvo que los aumentos salariales pierden parte de su efecto cuando no están acompañados de incrementos de productividad, debido a que el costo de vida termina absorbiendo una proporción importante de esos ajustes.
Aristy coincidió en que la productividad constituye uno de los principales retos de la economía dominicana y afirmó que la solución pasa necesariamente por mejorar la educación y el capital humano.
Grisanti, por su parte, llamó la atención sobre la reducida capacidad de ahorro de amplios segmentos de la población y sobre la desigualdad generada por la estructura fiscal y tributaria.
Sector eléctrico vuelve a colocarse en el centro

El sector eléctrico fue uno de los puntos de mayor coincidencia entre los tres economistas.
Aristy estimó que el subsidio eléctrico podría alcanzar unos US$2,000 millones durante 2026. Explicó que alrededor de US$900 millones estarían relacionados con una tarifa que no refleja completamente los costos de generación, mientras que el resto estaría asociado principalmente a deficiencias en facturación y cobro de la electricidad.
El economista también destacó el aporte de Punta Catalina al sistema eléctrico, al estimar que genera unos US$250 millones en beneficios y ahorros adicionales superiores a US$300 millones anuales.
Tanto Grisanti como Abreu coincidieron en que la reducción del déficit eléctrico debe formar parte de las principales prioridades económicas del Gobierno durante los próximos años.
Debate por la deuda pública

La situación financiera del Estado produjo uno de los momentos de mayor contraste del programa.
Abreu afirmó que, según su interpretación de los estados de recaudación e inversión de las rentas al cierre de 2025, el Estado dominicano se encuentra “técnicamente quebrado”.
Sostuvo que las obligaciones alcanzarían aproximadamente RD$4.2 billones, frente a activos cercanos a RD$2.8 billones, lo que produciría un patrimonio negativo próximo a RD$1.3 billones.
También indicó que la deuda habría aumentado desde alrededor de US$35,000 millones en 2019 hasta unos US$61,000 millones en 2025.
Grisanti rechazó esa interpretación y sostuvo que la percepción de los mercados internacionales ofrece una señal diferente.
El economista destacó que el riesgo país de República Dominicana se encuentra cerca de niveles históricamente bajos y consideró que esa situación refleja confianza en la capacidad de la economía dominicana para cumplir sus obligaciones y mantener el crecimiento.
Inflación y poder adquisitivo
Grisanti también advirtió que la inflación podría mantenerse por encima del rango meta durante los próximos meses, especialmente por las presiones sobre los precios de los alimentos.
Además, planteó que República Dominicana debería avanzar hacia una meta de inflación de alrededor de 3 %, más cercana a los objetivos utilizados por otras economías latinoamericanas.
El especial concluyó con coincidencias sobre la necesidad de mejorar el control del gasto público, elevar la inversión productiva, reducir el déficit eléctrico y fortalecer la capacidad de crecimiento de la economía.
El programa “Balance: 16 miradas para el 16” continuará examinando distintas áreas de la gestión gubernamental mediante entrevistas con especialistas, análisis de datos y consultas a ciudadanos. El objetivo del espacio es evaluar las fortalezas y las principales deudas del país a seis años del inicio del Gobierno de Luis Abinader.

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