lunes, 28 de septiembre de 2026

Barreras urbanas condenan al aislamiento a personas con discapacidad



Salir de casa, estudiar, trabajar o simplemente desplazarse por la ciudad continúa representando un desafío para muchas personas con discapacidad en República Dominicana, debido a las barreras que persisten en calles, aceras y otros espacios públicos.

Aceras deterioradas, desniveles, cables, basura y otros obstáculos que para algunos ciudadanos pueden parecer menores pueden convertir un recorrido cotidiano en una situación de riesgo y limitar la independencia de quienes tienen alguna discapacidad.

Francina Hungría y José Beltrán, directivos de la Fundación Francina Hungría, advirtieron que las dificultades para desplazarse constituyen una de las principales brechas para lograr una verdadera inclusión.

Durante su participación en el Desayuno Especial de Multimedios del Caribe, explicaron que la falta de condiciones adecuadas de accesibilidad repercute directamente en las posibilidades de integrarse a espacios comunitarios, educativos y laborales.

“La falta de desplazamiento es la brecha más importante que tienen las personas con discapacidad para integrarse a espacios comunitarios, educativos, al empleo y demás”, señalaron.

Accesibilidad también significa autonomía

Para Francina Hungría, las barreras físicas no constituyen únicamente un problema de infraestructura. También pueden terminar condicionando la vida de las personas que no cuentan con las condiciones necesarias para movilizarse de manera independiente.

La activista sostuvo que estos obstáculos han provocado que parte de esta población permanezca prácticamente confinada ante las dificultades que enfrenta para salir de casa y desenvolverse con autonomía.

“Y son esos obstáculos los que han hecho que un 15 % de la población del país viva confinada, como si viviera un COVID constante porque no cuentan con la autonomía para desplazarse”, expresó Hungría.

Esta realidad, explicó, no solo afecta a la persona con discapacidad, sino que también puede tener repercusiones en su entorno familiar, al aumentar la dependencia para realizar actividades que podrían desarrollarse de manera independiente en espacios adecuadamente adaptados.

Inteligencia artificial al servicio de la inclusión

El tema cobra especial relevancia de cara al VI Congreso de Accesibilidad Urbana de la Fundación Francina Hungría, una iniciativa que busca colocar nuevamente en la agenda pública la necesidad de construir entornos que permitan una mayor autonomía e inclusión.

Este año, el encuentro centrará su atención en el lema “IA también es Inclusión y Accesibilidad”, incorporando a la discusión las oportunidades que ofrecen la tecnología y la inteligencia artificial para facilitar la vida cotidiana y mejorar la independencia de las personas con discapacidad.

El congreso cerrará con la Campaña del Bastón Blanco 2026, pautada para el próximo 13 de octubre.

Hungría y Beltrán también llamaron la atención sobre los desafíos que todavía persisten a más de una década de la promulgación de la Ley 5-13 sobre Discapacidad en la República Dominicana.

El planteamiento de la fundación va más allá de eliminar barreras físicas: apunta a construir ciudades en las que las personas con discapacidad puedan desplazarse con seguridad, acceder a oportunidades educativas y laborales y participar plenamente en la vida social.

Para conocer más sobre esta conversación y disfrutar de la entrevista completa con Francina Hungría y José Beltrán, busca la edición impresa de elCaribe de este lunes 28 de septiembre.

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