El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, compareció este 28 de enero ante el Senado para responder sobre la operación militar en Venezuela que terminó con la captura de Nicolás Maduro. El jefe de la diplomacia estadounidense destacó una “línea de comunicación productiva” con la Administración de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y descartó nuevos ataques en el país. Sin embargo, señaló que el “objetivo final” de Washington es “restaurar la democracia” en la nación latinoamericana. Sus declaraciones llegan previo a un encuentro con la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado.
Ante los legisladores, el secretario de Estado de EE. UU. sostuvo este miércoles 28 de enero que no prevé "ninguna" nueva "acción militar" en el país latinoamericano. Y resaltó que el Gobierno de Donald Trump tiene comunicaciones "muy respetuosas y productivas" con la Administración de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
"No estamos posicionados para, ni tenemos la intención o esperamos, tener que tomar ninguna acción militar en Venezuela", subrayó el líder de la diplomacia estadounidense.
Además, se mostró confiado en que Washington reabra "muy rápidamente" su embajada en Caracas, inoperativa desde 2019.
"Por primera vez en 20 años, mantenemos conversaciones serias sobre la limitación y la eliminación de la presencia iraní, la influencia china y la presencia rusa. De hecho, puedo decirles que hay muchos actores en Venezuela que acogen favorablemente el restablecimiento de las buenas relaciones con Estados Unidos en múltiples frentes", afirmó.
Rubio insistió en que Rodríguez ha manifestado su intención de "cooperar con Estados Unidos", a pesar de que públicamente la presidenta encargada se proclama leal a Maduro y condena su reclusión en EE. UU.
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"Queremos una Venezuela con elecciones democráticas legítimas”: Rubio
El líder del Departamento de Estado emitió así su declaración más contundente hasta la fecha en apoyo a la democracia en Venezuela, en medio de la creciente preocupación de que el Gobierno de Trump se esté centrando únicamente en el petróleo y la seguridad nacional de Estados Unidos.
“¿Cuál es el objetivo final? Queremos una Venezuela con elecciones democráticas legítimas”, aseveró Rubio a los senadores.
"Tenemos que estar y esperamos estar, mucho más avanzados en seis meses"
Rubio mencionó el tiempo que le tomó a países como España y Paraguay la transición de dictaduras a democracias, al negarse a establecer una fecha límite para el fin del régimen autoritario en Venezuela.
Sin embargo, afirmó que se han logrado avances sustanciales en las tres semanas transcurridas desde la captura de Nicolás Maduro y que, por primera vez en más de una década, los venezolanos pueden vislumbrar un rayo de esperanza en un futuro mejor.
"Tenemos que estar y esperamos estar, mucho más avanzados en seis meses", declaró.
Asimismo, Rubio explicó un plan de tres fases para afianzar el control de Washington sobre Caracas. La primera está enfocada en contener la conmoción tras la detención de Maduro para evitar que el país caiga "en una guerra civil".
La segunda etapa, sostuvo, contempla una recuperación económica con la participación activa de la Casa Blanca, que buscará garantizar que empresas estadounidenses tengan acceso al mercado venezolano, en palabras de Rubio a mediados de enero. Este miércoles, Rubio ha detallado que para esta fase se evalúa la liberación de los presos políticos y la integración de algunas voces de la oposición.
La parte final contempla el retorno de la democracia, mediante la convocatoria a elecciones.
Las declaraciones preparadas de Marco Rubio ante el Senado fueron anticipadas el martes en una publicación del Departamento de Estado, en la que quedan claras las intenciones de Washington en Caracas. Pero en el escrito, las posturas de Washington fueron más duras frente a las autoridades venezolanas que lo expresado por Rubio este miércoles ante la Cámara Alta.
“Estamos preparados para usar la fuerza para garantizar la máxima cooperación si otros métodos fracasan”, se lee en el documento.
Rubio aseguró que "no hay guerra contra Venezuela" e incluso que “no hay tropas estadounidenses sobre el terreno". En esa línea, defendió ante el Senado la captura de Nicolás Maduro como una "operación de aplicación de la ley" contra "dos narcotraficantes" —también en alusión a Cilia Flores, la esposa del líder chavista capturada—.
La comparecencia envió un mensaje en clave a Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta interina de Venezuela tras la caída de Maduro en la madrugada del pasado 3 de enero.
"Supervisaremos de cerca el desempeño de las autoridades interinas a medida que cooperen con nuestro plan por etapas para restablecer la estabilidad en Venezuela", se lee en el discurso enviado a la comisión parlamentaria, días después de que la venezolana asegurara que no seguirá "órdenes de ningún factor externo".
Cooperación de Rodríguez con EE. UU., en duda por los servicios de inteligencia
Horas antes de la comparecencia de Rubio ante el Senado, la agencia de noticias Reuters publicó un informe exclusivo, en el que señaló que los informes de inteligencia de Estados Unidos contienen dudas sobre si Delcy Rodríguez cooperará con el Gobierno de Trump, con respecto a cortar formalmente lazos con "enemigos" de Washington, según detallaron cuatro personas familiarizadas con los documentos.
Desde la captura de Maduro, varios funcionarios de la Administración Trump han declarado públicamente su deseo de que la presidenta interina rompa relaciones con aliados de Caracas y adversarios de EE. UU., como Irán, China y Rusia, incluyendo la expulsión de sus diplomáticos y asesores de Venezuela.
Sin embargo, Rodríguez, a cuya ceremonia de juramentación asistieron representantes de esos países a principios de este mes, aún no ha anunciado públicamente una decisión en esa materia.
Las fuentes que hablaron bajo condición de anonimato indicaron que los informes de inteligencia estadounidenses consignan que no está claro si la líder chavista está plenamente de acuerdo con la estrategia estadounidense en su país.
Washington busca frenar la influencia de sus adversarios en el hemisferio occidental, incluyendo Venezuela, donde Trump busca explotar las vastas reservas petroleras del país miembro de la OPEP.
Si Rodríguez rompiera lazos con los rivales estadounidenses, se abrirían más oportunidades para la inversión estadounidense en el sector energético venezolano, agrega Reuters. Sin embargo, la falta de control sobre Rodríguez podría socavar los esfuerzos de Washington por dirigir a las autoridades interinas del país desde la distancia y evitar un mayor papel militar de la primera potencia.
Informes recientes de los servicios de inteligencia también revelaron que la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, no puede gobernar el país con éxito, en parte debido a su falta de vínculos sólidos con los servicios de seguridad ni con el sector petrolero.
Sin embargo, una fuente familiarizada con las conversaciones del Gobierno estadounidense con Machado afirmó que la ganadora del Premio Nobel de Paz 2025 goza de gran estima en la Casa Blanca y se la considera como una opción a largo plazo para un puesto de liderazgo en Venezuela.
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Cuba, Maduro y bombardeos en el Caribe
El secretario de Estado, uno de los principales asesores de Trump sobre la política de Washington en Latinoamérica, detalló ante el Senado que Rodríguez se ha comprometido a abrir el sector energético de Venezuela a las empresas estadounidenses y a otorgarles un "acceso preferente", tal como lo ha solicitado el mandatario republicano.
Rubio, hijo de padres cubanos que migraron a Florida, aludió al bloqueo petrolero a Cuba, al asegurar que Caracas "ha prometido poner fin al sustento petrolero para el régimen cubano", según las declaraciones publicadas.
La isla caribeña gobernada por el castrismo, cuyo principal proveedor de petróleo es Venezuela, no recibe barriles de la industria chavista desde mediados de diciembre, cuando Trump anunció que interceptaría todos los buques con crudo venezolano sancionado.
Otro tema previsto en la comparecencia de Rubio será los bombardeos sobre supuestas narcolanchas en el mar Caribe, que han matado a más de un centenar personas, a las que Washington acusa, sin pruebas, de transportar droga hacia EE. UU.
Trump ha ordenado los ataques sin consultar previamente al Congreso, lo que ha avivado aún más los cuestionamientos a la legalidad de esas embestidas, definidas por algunas organizaciones de derechos humanos como "ejecuciones sumarias".
El martes 27 de enero, dos familias de Trinidad y Tobago demandaron a la Administración de Donald Trump ante un tribunal de Boston por la muerte de Chad Joseph, de 26 años, y de Rishi Samaroo, de 41, en bombardeos sobre embarcaciones en el Caribe.
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Rubio recibe a Machado en el Departamento de Estado
Tras su comparecencia en el Senado, Marco Rubio, recibirá a la líder opositora venezolana, María Corina Machado, dos semanas después de que la recién laureada con el Premio Nobel de Paz otorgará ese galardón al presidente Donald Trump.
El encuentro, pautado en la sede del Departamento de Estado, servirá para discutir el papel de la oposición venezolana en el plan de transición en Miraflores elaborado por Washington, que por ahora no ha especificado nada con respecto a una posible participación de la dirigente de la oposición.
Tras la detención de Maduro, Trump afirmó que Machado no tenía el respaldo suficiente para abanderar la transición.
Sin embargo, tras recibir el Nobel de manos de la venezolana, el republicano manifestó su deseo de "involucrar" a la líder opositora en la Administración del país, pero sin entregar más detalles del rol que podría desempeñar.

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